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viernes, 2 de enero de 2009

Rally París-Dakar (Argentina-Chile 2009) en algunas fotos.


Casi todo el país, y en especial Buenos Aires en estos momentos previos a la presentación de los vehículos, están pendientes de la versión París-Dakar 2009 a realizarse entre Argentina y Chile.

El 02 de enero de 2009 se realizó una largada simbólica desde el Obelisco, previo a la largada oficial, como para que la gente observe y admire los vehículos de la carrera.


No es ningún personaje famoso al que le están haciendo un reportaje, es solo un participante del rally.



Este corredor francés fue abordado en un semáforo de Libertador y Tagle, frente al Automóvil Club Argentino (ACA), para saludarlo y espiar la camioneta por dentro.


Corredor holandés esperando que se disipe la gente que le admiraba la camioneta.


Sobre la avenida 9 de Julio puede apreciarse detrás de la camioneta Mitsubishi al Palacio Álzaga-Unzúe.


Fueron pocos quienes no desaprovecharon la oportunidad para observar la suspensión y la tracción de los vehículos.


Sobre la avenida 9 de Julio no se cortó el tráfico, por lo cual cualquiera podía avanzar acompañando a los vehículos, bajarse, tomarse fotos y compartir con los corredores, todo en armonía y clima festivo.

Pueden verse más fotos del evento en: http://allbuenosaires.blogspot.com/2009/01/rally-pars-dakar-argentina-chile-2009.html

Nota relacionada: http://palimpsestovirtual.blogspot.com/2008/12/la-otra-realidad-del-rally-pars-dakar.html



jueves, 24 de julio de 2008

Entrevista a Lévi-Strauss

El jueves 24 de abril de 1997, en el suplemento “Cultura y Nación”, el diario argentino Clarín publicó una entrevista a Claude Lévi-Strauss. El periodista fue Michel Zlotowski, y destaca que aunque el antropólogo francés no concede entrevistas, tuvo una excepción ya que se considera amigo de la Argentina. En ese momento tenía casi 90 años y el artículo se tituló “Desencantos de un Mito del siglo XX”. El mismo giró principalmente sobre la etnología, la función de la tecnología en esta disciplina, el desencanto de la sociedad actual e incluso la ecología y una mirada hacia sí mismo. A pesar de oscilar en torno a una única disciplina, algunas reflexiones siempre son adecuadas para la ciencia en general y porque no para la vida cotidiana también.

Brevemente puede mencionarse que Lévi-Strauss fue el creador de un modelo teórico, el estructuralismo, que en los años 60´ desbordo la antropología social para ser aceptado al menos parcialmente por otras disciplinas sociales (lingüística, sociología, psicoanálisis e historia entre otras). Su esencia teórica puede resumirse como el abordaje estructural a temas tales como las reglas del parentesco, la prohibición universal del incesto, la exogamia e incluso la magia y los ritos. Estos y otros fenómenos sociales se tratarían de procesos enmarcados en sistemas de reglas culturales, que podrían ser analizados, desglosados y reducidos a principios de signos reglamentados por sistemas de comunicación. Es decir, que “…en esta perspectiva los fenómenos sociales se definen, pues, como lenguaje: las conductas, las instituciones, las tradiciones, son mensajes que yo puedo decodificar…” (Eliseo Verón, en el prólogo a “Antropología Estructural”, Paidós, España, 1992).
En “El antropólogo como autor” (Paidós, España, 1989), Clifford Geertz comentando la obra de Lévi-Strauss y aún declarándose como totalmente alejado del estructuralismo, reconoce que “…cualquiera que pueda ser el futuro de la circulación del intercambio de mujeres, de los mitemas, la razón binaria, o de la ciencia de lo concreto, el sentido de importancia intelectual que el estructuralismo aportó a la antropología, y más especialmente a la etnografía…tardará mucho en desaparecer…” (1989).

Seguir definiendo el estructuralismo y la obra de su creador puede resultar no solo complejo sino lo suficientemente abultado como para exceder la pretensión de esta nota, por lo que en los siguientes enlaces hay aproximaciones a su labor y su bibliografía halladas en Internet:


http://es.wikipedia.org/wiki/Claude_L%C3%A9vi-Strauss
http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2008/05/24/01678675.html
http://es.geocities.com/antropokrisis/estructuralismolevistrauss.htm
http://www.psikeba.com.ar/recursos/entrevistas/LeviStrauss.htm
http://www.clarin.com/diario/2005/05/22/sociedad/s-05215.htm


Vale aclarar que lo que está publicado en Internet no alcanza ni por lejos obras suyas de fina complejidad como “El pensamiento salvaje”, “Las estructuras elementales del parentesco”, “Antropología estructural” o “Tristes trópicos” entre otras. Publicaciones que a veces alcanzan los 2 kilos y sobrepasan las 300 páginas, y que pudieron haber hecho cambiar varias mochilas o carteras a estudiantes de ciencias sociales durante una sola cursada. Es decir, un referente permanente.

El lugar del reportaje, en París, en el College de Francia, en el laboratorio de antropología social se encuentra la oficina de Lévi-Strauss. Así describe el periodista “…para llegar allí, es necesario subir una escalera increíble, oculta en el fondo de la biblioteca. ¿Cómo hace, con sus casi 90 años, para subir y bajar dos veces por semana por esta peligrosa escalera? Misterio. Porque Lévi-Strauss sigue yendo a su oficina todos los martes y los viernes. “No escribiré más libros, pero aquí vengo a leer.”

PERIODISTA: - ¿Su campo de estudio no se redujo singularmente desde que usted comenzó a trabajar?
LEVI-STRAUSS: - Por supuesto, pero ya se había reducido singularmente desde los comienzos de la etnología cuando yo comencé a trabajar. Cuando a fines del siglo XVIII se constituyó una Sociedad para el Estudio del Hombre, uno de los grandes argumentos en su declaración de fundación era que el mundo estaba transformándose con tanta rapidez que pronto las sociedades exóticas dejarían de existir. Cuando el año mismo de mi nacimiento (1908), Frazer inauguró en la Universidad de Liverpool la primera cátedra en el mundo llamada Antropología Social, dijo exactamente lo mismo.
Esto se remonta a mucho antes. En Montaigne, en el siglo XVI, ya se encontraba la idea de que estas civilizaciones americanas que se acababan de descubrir estaban condenadas a desaparecer. No hay nada de nuevo en esto, y es cierto que nuestros campos de estudio no dejan de limitarse, pero, al mismo tiempo, nuestros métodos de investigación y de trabajo son cada vez más finos y, en cierto modo, esto funciona como una especie de compensación.

COMENTARIO: Nunca hay nada nuevo bajo el sol, aunque lo que cambian son los métodos, y con ellos se amplia el conocimiento de un objeto, a veces útil y otras no tanto, pero el beneficio radica en que el bagaje sobre algún tema se amplia. Existe un curioso caso, el de
John Murra, quien construyó un modelo teórico acerca del estado Inca (el control vertical de pisos ecológicos andino) que aún es referencia obligada en la Universidad de la UBA por ejemplo, sin haber hecho trabajo de campo. Esta creación se baso en documentos etnohistóricos y su capacidad de abstracción. Es decir, ese refinamiento en los métodos de investigación cada vez mayor, es lo que permite indagar profundamente objetos de estudio, que como las sociedades etnográficas al estar cada vez más impregnadas por la sociedad actual, tienden a perder cada vez mas sus instituciones, su organización social o su cultura en general. Por otro lado, cuanto mas avanza la tecnología, que permite ampliar las herramientas disponibles, más información puede extraérsele al objeto de estudio, más datos, y bien aprovechados estos, un mismo objeto puede proporcionar novedosas respuestas.

PERIODISTA: - ¿La aparición de nuevas herramientas tales como la cámara digital…cambiará el trabajo de los etnólogos?
LEVI-STRAUSS: - …cuando yo ejercía en la investigación, el grabador todavía no existía. Nació durante la última guerra. Es cierto que yo tenía entre las manos una pequeña cámara que manejaba como amateur, con película de 8 mm. Rápidamente la abandoné, porque era necesario elegir entre mirar intentando comprender o ver con el ojo fijo en el objetivo de la cámara para tratar de hacer un buen encuadre. Para mí, el equipo ideal es un cuaderno de notas y un lápiz. Pero debo decir que si tuviéramos aunque sea un cuarto de hora de película hecha en la Atenas del siglo V antes de nuestra era, comprenderíamos más de Grecia que todo lo que se escribió sobre ella desde el Renacimiento…

COMENTARIO: ¿Quién pudiera contrastar la afirmación de estas últimas líneas? En ese año 97, la cámara digital era incipiente en contraste con la masividad que adquirió actualmente. Hoy en día es sabida la historia de vida de algunos artefactos que causan impacto tecnológico ni bien salen al mercado. Empiezan, por su alto costo, para unos pocos, pero enseguida se masifican, originando comportamientos de dependencia hacia los mismos en muchos casos.
Por otro lado, es una realidad que se este mas pendiente de la herramienta que del verdadero objetivo que se presenta en el contexto.

PERIODISTA: - ¿La observación no sería más objetiva con la utilización de este material? ¿El hecho de tener que trabajar sobre datos escritos recogidos por otros no dio lugar a distorsiones subjetivas?
LEVI-STRAUSS: - Pienso que nada cambiaría. El hombre que estuviera detrás de la cámara también influiría, nada más que con su elección: ¿Qué elegiría mirar, que intentaría escuchar? Sería similar, siempre habrá un intermediario humano…

COMENTARIO: No hay análisis objetivo, ni periodismo objetivo, ni nada que se quiera disfrazar de tal. Hay que reconocer que lo “objetivo” no existe. Cualquier acción humana siempre está orientada de acuerdo a la formación, el prejuicio, quien sea el que financie o el mismo bagaje adquirido, aún contra la voluntad de quien desee hacer algo “objetivo”. Lévi-Strauss lo reconoce cómodamente.

PERIODISTA: - Usted consagro su vida al estudio de sociedades, como se dice, primitivas. Sin embargo, publicó muy poco sobre las sociedades occidentales. ¿Por qué?
LEVI-STRAUSS: - …razones subjetivas…Muchos etnólogos, entre los que me incluyo, se inclinan por sociedades diferentes porque no se sienten perfectamente a gusto en la suya.
…Si bien es cierto que para estudiar una pequeña sociedad de Melanesia o del centro de Brasil no tenemos muchos medios de investigación más que ir allí a ver, cuando se trata de sociedades como la nuestra, la observación directa puede aportar muy poco en comparación con lo que la historia y los archivos nos ofrecen…hay que ser historiador…el estudio etnográfico luego podrá agregar pequeños fragmentos…mientras que cuando se trata de sociedades sin escritura y sin archivo, casi todo recaerá en el trabajo etnológico. Esto es cada vez menos así, porque hay pocas poblaciones en el mundo que no hayan sido vistas desde hace treinta, cincuenta, a veces cien o incluso doscientos años. Cada vez hay más archivos que consultar.

Comentario: hay muchísima gente que no se siente a gusto con su sociedad, lástima que no todos pueden dedicarse a ser etnólogos. Con respecto al análisis etnográfico en las sociedades modernas, puede resultar útil en la medida de que en cada comunidad, cada vez son más los grupos que componen la misma. Ya no se trata, como en la época de Lévi-Strauss de grupos de género, etarios o de clase. Actualmente la diversidad aumenta de la mano del crecimiento demográfico; los grupos relegados ya no son tan homogéneos, ni siquiera lo son los grupos de poder; las migraciones influyen de manera inusitada en la historia de la humanidad por ser tan fluidas e incluso hay grupos que en menos de un siglo han desaparecido por su oficio, como algunos de la clase obrera, y surgido otros, como los prestadores se servicios por ejemplo. Tal vez la etnografía urbana tenga cosas que decir.

PERIODISTA: - ¿No hay urgencia para las sociedades occidentales?
LEVI-STRAUSS: - No, no es lo que quiero decir. Siempre existe la misma urgencia, ya que estas sociedades cambian…la sociedad en París, en Buenos Aires, no será la misma mañana.

Comentario: El reconocimiento de la dinámica de la sociedad, del cambio y que motores movilizan a este, y hacia donde van los mismos es fundamental en el investigador desde mitad del siglo XX, teniendo en cuenta que fue un momento de transición entre viejas escuelas de pensamiento y el surgimiento de otras nuevas, incluso tan revolucionarias que han provocado cambios de paradigmas.

PERIODISTA: - Usted pasó su vida estudiando los mitos, las creencias, las religiones. ¿Tiene fe?
LEVI-STRAUSS: - No. Nunca experimenté ningún sentimiento religioso, ni siquiera en la infancia.
PERIODISTA: - ¿Qué reemplaza, en usted, el sentimiento religioso?
LEVI-STRAUSS: - Habría puntos de contacto, diría, pero no serían ni con el judaísmo ni con el cristianismo. Más bien con el sintoísmo. El único sentimiento de lo sagrado que puedo tener, o que puede acercársele, es que el que siento por el espectáculo de las especies animales y vegetales, de la diversidad, de la complejidad del mundo, de la belleza de las bestias e incluso de las piedras…

Comentario: La ecología es una mirada surgida en el siglo XX para contrarrestar la degradación de los recursos sustentables del planeta. Lévi-Strauss tuvo conciencia ecológica cuando ni siquiera se hablaba de ella, aún siendo europeo, ya que esta conciencia (en el sentido de cargo de conciencia) surge del mismo continente que produjo en mayor medida este tipo de degradación desde el surgimiento de la revolución industrial. Tal vez si la educación pública se iría orientando hacia los nuevos valores que van emergiendo como el ecologismo o hacia una enseñanza enmarcada en la evolución o el pensamiento científico orientado por la ética y la filosofía, en lugar de la religión en sí misma desde el creacionismo que ya parece anacrónico, quizás entonces habría un cambio de conciencia en la sociedad desde sus cimientos. En Argentina por ejemplo, si bien la educación pública es laica, lamentablemente no está pasando por un buen momento a diferencia de etapas anteriores no muy lejanas en el tiempo, pero que lo parecen. La otra opción, la enseñanza privada posee un fuerte arraigo en la enseñanza católica. Muchos confunden que estos valores son los adecuados (quizás por estar tan arraigados en la sociedad occidental), sin tener en cuenta que la dinámica mundial es acelerada y que las problemáticas se van diferenciando con respecto al recientemente pasado siglo XX.

Acerca del estructuralismo y su legado:

PERIODISTA: - ¿No hay, a la larga, un riesgo de reducir el pensamiento a un simple fenómeno mecánico, químico?
LEVI-STRAUSS: - No, sería el mismo tipo de reproche que me hacen cuando me dicen “usted suprime la persona, suprime el sujeto”. Muchas veces utilicé, y sigo utilizando, la imagen del microscopio. En el microscopio, hay una plataforma con objetivos de distintos espesores. Según el espesor que uno elija, en una gota de agua, se ven cosas totalmente diferentes. O bien se ve solamente el agua si uno la mira sin lente, o bien polvillos y sales si utiliza un espesor delgado. Con un espesor más grueso ve pequeñas bestias que circulan dentro y con un espesor mucho mas importante, verá las moléculas de las que están hechas estas pequeñas bestias y las pequeñas bestias mismas y no existirán. Es exactamente lo mismo en las ciencias humanas, ya sean cognitivas, etnología u otra. Usted elige un cierto espesor. Eso no quiere decir que los otros niveles no existan. Quiere decir que para las necesidades de su investigación, usted hace “como si” no existieran. Y, más tarde, todo eso será reintegrado y volverá a formar un todo.

Comentario: el punto de vista desde el cual se mira. Comprender esta postura es aceptar que existe la diversidad, y esto puede llevar, repitiendo lo escrito en el comentario a la primera respuesta de este reportaje, a que el mismo objeto puede brindar diferentes respuestas, dependiendo de la herramienta que se utilice. Por ejemplo, hace relativamente poco tiempo, la genética está realizando un aporte invalorable a la antropología en problemáticas como el lugar de la aparición del homo sapiens, su evolución y sus respuestas al entorno; a partir del estudio de los genes. Es decir que la genética es una herramienta aún en desarrollo con un potencial cuyo límite aún se desconoce, por lo que el bagaje de conocimiento se ampliara y la posibilidad de elegir un “espesor” para observar, analizar y producir hipótesis y teorías será de una abundancia sin precedentes en la historia de la ciencia.
Lévi-Strauss no parece haber dejado herederos, pero su pensamiento se sigue estudiando en las universidades, y al igual que otros modelos teóricos que parecen estar en decadencia, aún sirven como una mirada crítica y necesaria para la sociedad.

Las fotos corresponden al suplemento Cultura y Nacion del 24/04/1997 del diario Clarín.

lunes, 30 de junio de 2008

Leopoldo Lugones en Merlo, San Luis

Como bien indica la placa conmemorativa, en esta casa de Piedras Blancas, en Merlo San Luis, pasó algo de su vida (especialmente en verano) el escritor Leopoldo Lugones, ya que se trata de la propiedad de la familia de su esposa Juanita González.

Aunque actualmente figure en el mapa del circuito chico en Piedras Blancas, el solar es propiedad privada, por lo cual se hace difícil entrar a conocer este lugar.

miércoles, 11 de junio de 2008

Anthony Bourdain, el sushi y la comida japonesa en general

La mayoría de las veces es difícil reproducir con palabras el regocijo que produce algún placer relacionado con los sentidos, especialmente el gastronómico, cuyos últimos conceptos ahora se asocian a la utilización y conjugación de todos los sentidos humanos. Anthony Bourdain, el popular chef, viajero y escritor del programa “Sin Reservas” que se emite en el canal de cable Travel & Living, relata admirablemente en el libro “Sucios Bocados” (The nasty bits) (Editorial del Nuevo Extremo, 2007) el deleite de comer el mejor sushi.
Luego de admitir su fanatismo por este plato, que incluso podría dejar de lado ante la tentación de la carne de ternera argentina, en el capítulo “Lujo puro y en bruto” del libro de referencia admite la conveniencia de que en ciertas ocasiones darse un gusto es caro. Es lo que vulgarmente se llama “despuntar el vicio”. El relato comienza con su ingreso al pequeño restaurant “Masa Takayama”, solamente para trece comensales en el edificio Time Warner de New York. Tony fue acompañado de otros dos chefs y un sumiller que les deparo vinos exquisitos que ni él mismo reconocía.
Entonces cuenta que “…el maestro sushi más prestigioso del país está directamente frente a ti con un cuchillo, un rallador y un trozo de raíz de wasabi fresca…contienes la respiración y te asombras ante los grandes trozos prietos de atún blanco otoro, que ha volado esa misma mañana desde Tokio. Dos ayudantes callados con la cabeza afeitada ayudan al chef, moviéndose entre austeros troncos de bambú verde y una sencilla parrilla de la edad de piedra…mientras estás ahí sentado y la saliva se espesa…tienes la absoluta certeza de que nadie, en ningún lugar del planeta, va a cenar mejor que tú esa noche…”
Acá viene lo mejor, cuando todo comienza: “…Primero, cangrejo de río crudo con pepino, servido, como todos los platos que vinieron a continuación, en sencillas vasijas de barro cocido diseñadas por el chef. Después, un maravilloso tempura de nécora más ligero que el aire. Vino. Y más vino.
Un disco grueso, tierno como un puré, de
ventresca de atún, coronado por un montículo de caviar osetra, seguido de bonito relleno de brotes de rábano…luego…un cuenco de caldo de combu en el que nos invitaron a mojar trocitos de foie gras fresco con langosta…el sumiller no paraba de servir un vino tras otros, mientras cada plato conducía a la siguiente maravilla…empezó el sushi, pieza a pieza. Ni se te ocurra pensar que había soja o esa espantosa pasta de wasabi[1] de color verde fosforito que se ve en la mayoría de los bares sushi. Cada almohada etérea y cálida de arroz y pescado llegaba prealiñada, con yuzu o sal marina o soja o wasabi recién rallado, según juzgaba apropiado el chef.
Anguila de agua dulce…luego anguila marina…caballa increíblemente fresca…otoro cremoso, untuoso, que parecía respirar mientras se relajaba en el arroz delante de mí.

La foto es solo a efectos ilustrativos y no hace honor a la suculencia del relato

Al ver como Masa manejaba el temible cuchillo afilado en ese atún claro pornográfico, separando y despegando una capa tras otras antes de cortarla y aplicarla a tu pieza, esa pieza que sabes que va a estar en tu boca al cabo de unos segundos, es como el sexo. En realidad es mejor que casi todo lo del sexo. No hay riesgo de decepción. Al observar como prepara Masa ochenta dólares (¡precio al por mayor!) de ese increíble atún que solo degustarás una vez en la vida en un único rollo de nori, te dan ganas de desmayarte. También tomamos…seta shiitake a la parrilla envuelta en arroz que se asemejaba fabulosamente al pescado…huevas de erizo de mar tan sublimes que probablemente debieran ser ilegales…vieiras ablandadas con el fabuloso sombreado de Masa…almejas dulces…calamar…camarón…almeja cepillada con soja casera…y, por último, vacuno Kobe, que con cada mordisco chorreaba su mimada y masajeada grasa entre los dientes.”
Termina Boudain este apasionante relato gastronómico con una reflexión “…la cocina profesional es un acto dominante que siempre tiene que ver con el control. Comer bien, en cambio, tiene que ver con la sumisión”.
Si bien el chef reflexiona este tema después de haber comido en uno de los mejores restaurantes del mundo (según él), la reflexión también puede caber para cualquier tipo de comida que uno recuerde o posicione como deliciosa, así sea la comida familiar (de la madre, admitámoslo), por ejemplo.
Hay que reconocer que aunque este relato produce el tradicional “se me hace agua a la boca”, existen términos por los cuales es conveniente recurrir al diccionario.
Vale aclarar que la traducción casi literal del español peninsular no es la mas adecuada para el resto de los hispanoparlantes. Si bien en algunas traducciones, incluso de televisión se elige el “neutro”, no es el caso de este libro, que se ve así entorpecido con modismos hispanos que nada tienen que ver con los giros y modismos del inglés escrito del autor.
Este extracto es una muestra del buen humor para el relato que posee Anthony Bourdain en sus libros y de como todos los sentidos pueden confluir en el deleite de la degustación. Hay quienes afirman que la gastronomía y el sexo apenas se sacan venmtaja en la cúspide de los placeres fundamentales de la sensibilidad humana



[1] Con respecto al wasabi, el propio Bourdain, en el libro “Viajes de un chef” se refiere a este como un producto carísimo por lo escaso y diferenciando que en realidad esa masa color verde, es un sucedáneo del wasabi.

lunes, 26 de mayo de 2008

El tango, desde un punto de vista académico

Desde diferentes perspectivas, la historia del tango y sus implicancias nunca dejan de ser apasionantes, no por nada tiene tantos adeptos en la actualidad en variados lugares del mundo. Una visión desde las ciencias sociales puede resultar no solo interesante, sino también esclarecedora de ciertos aspectos de la sociedad. A partir de un sintético reportaje publicado en la revista Ñ .243 del 24 de mayo de 2008 a Gustavo Varela, profesor de filosofía, músico y coordinador del seminario virtual “Tango: genealogía política e historia” es posible tomar conocimiento e indagar acerca de este posgrado que se puede cursar por internet, previa matricula, por supuesto, en FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales).
Vale la pena reproducir fragmentos de este reportaje para resaltar la injerencia y la interrelación del tango, la sociedad y la cultura argentina.
Gustavo Varela dice acerca del tango que “…su origen prostibulario es efecto de la economía sexual y moral de fines del XIX; el lugar que la mujer tiene en sus letras es relativo a una nueva imagen de lo femenino…. Acerca de si el tango es una marca de identidad argentina: “…el tango que se canta hoy es el que se compuso hace más de cuarenta años…la Argentina que componía aquellas letras ya no existe…. ¿El tango es triste? Varela analiza “…en su origen el tango no era triste, tenía letras procaces, títulos con doble sentido. La tristeza llegó después, cuando se hizo necesario edificar un orden moral para una sociedad con mayoría de origen extranjero. El tango traza un mapa de esas relaciones afectivas: la traición, la venganza, el abandono, la madre como seguridad, el deseo de la mujer como un peligro, el rechazo al progreso. Toda moral exige idealizar un pasado, un paraíso al que debemos volver. La tristeza del tango es el anuncio de que ese paraíso se ha extraviado para siempre.

La presentación del seminario en la página de FLACSO resume el contenido del curso:
“El tango es más que un género musical: es una experiencia de sentido, una forma de construcción valorativa, un modelo de identidad. Su historia, desde los primeros tangos prostibularios hasta la llegada de Astor Piazzolla, está necesariamente vinculada a las condiciones políticas y sociales que se dan en Argentina –en particular en Buenos Aires- a lo largo de más de cien años.”
Aquí el contenido del posgrado “Tango: genealogía política e historia” en la página web de FLACSO:
http://www.flacso.org.ar/formacion_posgrados_contenidos.php?ID=166&I=2
Resulta interesante como contempla también los tangos prostibularios, los anarquistas, los políticos y los dedicados al fútbol.

Comentario de la BBC en español acerca del posgrado en FLACSO:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7405000/7405489.stm

jueves, 17 de enero de 2008

Horacio Guarany

En la edición del 17 de enero de 2008, en la sección Espectáculos del diario Clarín se publicó un interesante reportaje al perpetuo cantante de folklore argentino Horacio Guarany, actualmente de 82 años, con proyectos artísticos, sociales y una esposa de unos 40 años menos.
Entre otras cosas, acerca del origen de su apellido artístico dice el cronista Gaspar Zimerman en el reportaje: “Habla de su padre, un indio guaraní al que le inventaron el apellido Rodríguez para el casamiento con una española. "Un día ella me lo contó, y yo dije que si él era un indio guaraní, me iba a llamar Guarany. No tengo por qué avergonzarme de mi sangre".

Mas adelante, interrumpe una pregunta para aclarar una verdadera inquietud y su proyecto: “Lo que me interesa", continúa, "pero nunca me publican, es la necesidad de crear casas de servicios sexuales controladas sanitariamente. Porque veo miles de muchachos que no pueden conseguir una muchacha, porque no tienen ropa, figura o medios. Y la necesidad fisiológica del coito es más importante que la del estómago: cuando el hombre siente el llamado del acto sexual y no tiene cómo ejercitarlo, se vuelve una fiera, y así están todos los días violando muchachas, viejas. Un jubilado, un viudo, un viejo, ¿cómo consigue una mujer?".
Para quienes conocen por algún medio a Guarany, puede resultar graciosa como explica la justificación que antepone para su proyecto, pero no está mal la idea, aunque a sectores moralistas puede chocarle la idea; pero lo cierto es que la profesión es la mas vieja del mundo, y seguirá manteniendo sin duda ese privilegio. En Uruguay existe este tipo de servicios, el cual reduciría notablemente la explotación sexual y todas las industrias satelitales vinculadas a la prostitución.
Enseguida, rápido de reflejos surge una sarcástica pregunta del cronista, como para poner a prueba o sacarle alguna confesión sexual a este hombre de 82 años…
“¿Es una reivindicación que surge por necesidad propia?No, yo cojo todos los días. Yo no tengo problemas.” Contesta Guarany.

En Argentina, “coger” no tiene el mismo significado que en otros países de habla hispana; es un argentinismo que se refiere al coito, hacer el amor, follar.

Y termina el reportaje con esta frase: “yo cada vez tengo más ganas de comer, de tomar... Por eso, muchos murieron o dejaron, y Guarany sigue".
Por suerte, no deja se ser el personaje de siempre, locuaz, extrovertido, amante del vino, de las mujeres y de la vida.
Horacio Guarany puede ser una muestra de que la longevidad en este siglo se va ampliando tal como pronostican algunos informes científicos gracias al mejoramiento de la calidad de vida en ciertos estratos de la sociedad.